
Las decisiones como ventaja competitiva de la empresa
El futuro de una empresa, independientemente de su tamaño, está determinado por las decisiones que toma exigida por la evolución del contexto empresarial: competencia, regulación, innovación, geopolítica y múltiples elementos adicionales. Realmente, las decisiones no las toma la empresa como ente impersonal, sino los profesionales que, en cada nivel de responsabilidad, deciden. Incluso el resultado de un algoritmo más o menos sofisticado viene determinado por una decisión previa del equipo que decidió implantar el algoritmo.
Hay decisiones de nivel operativo, con impacto limitado pero con un número elevado de decisiones en distintos niveles de la empresa cada día. En el nivel táctico, orientado al medio plazo, donde se asignan recursos y se coordinan los distintos departamentos. Es decir, se decide. Las decisiones estratégicas son menores en número, pero con un impacto muy significativo sobre el futuro de la organización.
Podemos pensar que la decisión es elegir entre distintas opciones de acción, basados en la información disponible, y que la acción se ejecute en el momento adecuado a la propia necesidad de decisión. Una buena decisión empresarial elige la mejor opción (según un criterio), a partir de la información disponible (en el momento de la decisión) y a tiempo para ejecutar la acción y que tenga impacto. ¿Qué significa esto? Vamos a desarrollar cada elemento, teniendo en cuenta la evolución tecnológica acelerada. Debemos partir del siguiente contexto: el entorno y los competidores aceleran la necesidad de decidir.
Elegir la mejor opción
Se trata de optar por la opción más adecuada y para tomarla hace falta tener disponibles suficientes acciones posibles y tener un criterio que las clasifique. Las acciones disponibles dependen del trabajo previo de desarrollo de capacidades. Poniendo un ejemplo, para decidir lanzar una promoción en el canal online distinta a las promociones en las tiendas físicas, tengo que haber preparado los sistemas para que cada uno de los canales pueda tener su propia promoción.
Entre las opciones hay que elegir la mejor opción, pero mejor ¿con qué criterio? ¿Quiero maximizar el margen? O ¿aumentar el volumen total de venta? Y aunque parezca sencillo, el criterio de decisión requiere haber realizado experimentos, pruebas, campañas y medir correctamente los resultados. En el mismo ejemplo, tengo que haber preparado la medición del resultado de la promoción, el impacto en ingresos, atribuir correctamente qué ventas se deben a la promoción y qué ventas son debidas a un período vacacional
La información disponible
La información para las decisiones requiere capturar de forma diaria un volumen muy elevado de datos, de fuentes internas y externas, validar la calidad y realizar transformaciones para que se puedan entender. Es necesario montar los procesos, validaciones, métricas para que esa información esté disponible, detectar si hay algún error en la carga de datos, relacionar con distintas entidades. Y también utilizar algoritmos para predecir la evolución futura, análisis de escenarios, posible impacto de distintas acciones. En el ejemplo anterior de la promoción de ventas, debemos ser capaces de separar la variación de ventas debido al día de la semana, del mes, impacto de vacaciones, impacto de la propia promoción.
El tiempo para ejecutar la acción
La realidad no espera a que dediquemos semanas a capturar y revisar la información, analizar escenarios, realizar experimentos. Un competidor más ágil que nosotros y con mejor información disponible estará siempre un paso por delante, y cuando hayamos reaccionado a una promoción, ya habrá preparado la siguiente. Debemos anticiparnos y tener disponible la información y la inteligencia de negocio a tiempo para adaptarnos al entorno empresarial.
Un buen sistema de reporting, que disponga de información fiable y detallada, preparado para analizar la información en distintas dimensiones de producto, canal, cliente, zona geográfica. Esto permite entender qué está pasando exactamente y la influencia de cada uno de los elementos. Si añadimos algoritmos de predicción, evolución temporal, impacto de las acciones, entenderemos qué va a ocurrir en el futuro y anticipar las acciones. Cuando completamos esta capacidad de anticipar lo que va a ocurrir con el aprendizaje de experimentos pasados, o datos observados, podremos diseñar acciones que tienen impacto real en el negocio.
Las empresas que toman decisiones basadas en datos, entendiendo no sólo lo que ha pasado, sino lo que va a pasar en el futuro y cómo reaccionan los clientes en distintos escenarios, alcanzan una ventaja competitiva muy difícil de superar. No basta con ser capaz de saber lo que ha ocurrido, sino anticiparse para saber lo que va a ocurrir, y lo que hay que hacer para cambiar el comportamiento del mercado. Son empresas con equipos que trabajan para tener datos de calidad de múltiples fuentes de forma diaria, y con capacidad de adaptarse a los cambios y el número y formato de datos cada vez más complejo.
Los perfiles profesionales más demandados deben saber trabajar en entornos muy cambiantes, con volumen muy elevado de información que proviene de múltiples fuentes y prepararse para tomar la decisión adecuada en cada momento. Tienen que ser capaces de identificar hacia dónde va el futuro y anticiparse a tiempo. Para ello, hace falta una combinación de capacidad técnica para capturar, preparar y tratar los datos, con una visión de negocio para entender el impacto de los datos en el mismo, y cómo aprovechar las oportunidades futuras del mercado.
El Máster Universitario en Ciencia de Datos e Inteligencia de Negocio combina los dos aspectos técnicos y de negocio. Al finalizar el máster, los alumnos han aprendido y practicado un conjunto de conocimientos y metodologías que cubren los aspectos más relacionados con la infraestructura técnica, gestión del dato, algoritmos, análisis de información e inteligencia de negocio. La metodología de enseñanza basada en plataformas técnicas avanzadas, junto con profesores que utilizan diariamente las materias enseñadas en empresas punteras del sector, permite que los alumnos aprendan no sólo cómo trabajar hoy, sino cómo seguir adaptándose al futuro
