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Cómo estudiar para un examen tipo test

 

Persona escribiendo en un cuaderno

Los exámenes tipo test suelen generar bastante confusión en muchos alumnos debido a que, en muchas ocasiones, al haber múltiples respuestas puede dar la impresión de que todas son válidas o hay pequeñas variaciones en las contestaciones que hacen que comiences a dudar y ahí es cuando entras en una especie de bucle: “¿será esta o la otra la correcta?”, “¿Y si fallo?”, “voy a volver a leer la pregunta”. Así que hoy, desde UNIE Universidad,  vamos a darte algunos tips y consejos para que sepas cómo estudiar para un examen tipo test para tu etapa universitaria.

 

 

Dificultades de los exámenes tipo test

Las dificultades de los exámenes tipo test vienen derivadas de algo que te comentamos al inicio: la existencia de múltiples respuestas nos suele poner nerviosos porque sentimos que, quizá, varias sean posibles, que son muy parecidas entre sí y esas mínimas diferencias nos llevan a las dudas y a la confusión. 

Si a esto le añadimos que puede aparecer la última opción como “todas las anteriores son correctas”, entonces la confusión se acrecenta. Entonces, teniendo en cuenta, podemos decir que una de las principales dificultades de los exámenes tipo test es que pueden provocar dudas y confusión. En ese momento, tu cerebro puede entrar en una especie de bucle mental en el que no encuentra salida, ni respuesta correcta y se queda atascado en el problema que, en este caso, sería “no sé cuál es la correcta”. 

Otra de las dificultades o desventajas es que no puedes desarrollar o argumentar tu idea como sí puedes hacer en un examen escrito. Al solo poder rodear una respuesta correcta y quedarte sin margen de explicar por qué has seleccionado esa propuesta es algo que puede jugar en contra porque no puedes contar cuál ha sido el proceso de haber llegado a esa conclusión. 

Aunque el modo de puntuar en los tipo test puede variar en función del criterio de los profesores, ocurre muchas veces que las respuestas erróneas se penalizan lo que provoca que se resten puntos de la nota final. 

 

Consejos para estudiar para un examen tipo test

Ahora que ya conoces cuáles son las dificultades o desventajas que presenta este tipo de examen, vamos a darte algunos consejos para estudiar para un examen tipo test y evitar que te bloquees ante las dudas y la confusión no te frene en una pregunta. 

 

1. Identifica conceptos clave

A diferencia de los otros exámenes, en los tipo test no sirve memorizar de forma automática porque, recuerda, no podrás argumentar la respuesta, ni explayarte. Por lo tanto, lo mejor es que aprendas a seleccionar la información clave, resaltarla, sintetizar y comprender los conceptos más esenciales. 

 

2. Comprende la información 

Este punto está relacionado con el anterior: lee bien la información y comprende lo que estás estudiando. De nada va a servir que memorices datos porque en los test las respuestas son concretas y cerradas, así que requiere que desarrolles una buena comprensión lectora. En este sentido, te aconsejamos que primero leas la información y, después, hagas una segunda lectura más exhaustiva. Luego, con un subrayador resalta los conceptos y explicaciones que sintetizan mejor la información al completo y céntrate en esos temas en concreto.

 

3. Prueba exámenes tipo test anteriores 

Esta es una de las formas más efectivas de realizar este tipo de pruebas: consigue exámenes tipo test que sean de tu asignatura y que correspondan a años anteriores que puedas conseguir o bien busca este tipo de pruebas que sean de la materia que estás realizando. De esta forma, comenzarás a probar y a familiarizarte con los test e irás entrenando a tu cerebro a que sepa cómo encararlos. Así, también conseguirás que te resulte más llevadero las dudas o confusiones que pueden generar este tipo de exámenes antes de realizar tu prueba. 

 

4. Reúnete con tus compañeros a practicar 

Una manera muy efectiva de prepararte es juntarte con otros compañeros de clase que tienen que enfrentarse a lo mismo: podréis poner en conjunto vuestras impresiones y ayudaros entre vosotros con lo que consideráis qué es más importante y hacer una puesta en común de los conceptos clave. Además, es una manera de motivaros entre todos al ver que estáis en el mismo punto. 

 

5. Utiliza tarjetas de estudio

Para practicar, te recomendamos que crees tarjetas de estudio, que consiste en que pongas el enunciado por delante y en la parte trasera la respuesta correcta. Haz esto con múltiples de ellas y practica para familiarizarte. Además, es una forma más amena y entretenida de estudiar, plantéalo como si fuera un juego, incluso puedes practicar con algún familiar o compañero y que sean ellos los que te lean los enunciados y les respondas. 

 

6. Empieza por preguntas sencillas 

Esto te servirá no solo para los tipo test, sino para los exámenes en general: sucede, en muchas ocasiones, que nos atascamos en una pregunta y en vez de pasar a la siguiente para tratar de avanzar, nos quedamos en ella, pero sin seleccionar una respuesta o buscar una solución. Es como si tu mente entrara en una especie de círculo vicioso y gira en torno a las dudas, las posibilidades y los interrogantes. Por eso, un tip es que empieces por las preguntas más sencillas que son susceptibles de que aparezcan en el examen tipo test y vayas aumentando, de forma progresiva, el nivel de dificultad de las mismas. De esta manera no te agobiarás tanto de entrada, ni te frustrarás tan rápidamente, lo que te ayudará, también, a mantener constante tu nivel de motivación.

7. Relee todo de nuevo y repasa la información 

Cuando ya hayas practicado varias veces, vuelve a releer todo de nuevo y repasa todos esos conceptos claves que hayas subrayado. Haz lo mismo con las tarjetas de estudio que hayas preparado y repasa las preguntas con sus respuestas correctas y haz, también, un descarte de todas las contestaciones erróneas.

 

Principales errores que se cometen al estudiar para un examen tipo test

Ahora vamos a contarte qué debes tener en cuenta para evitar los principales errores que se comenten al estudiar para un examen tipo test y asegurarte así más probabilidades de éxito: 

  1. Darle más importancia a la memoria que a la selección y síntesis. Esta es una de las principales equivocaciones que se cometen. En un examen tipo test prioriza la habilidad de ser capaz de reconocer los conceptos esenciales, los más importantes de la información en general y la capacidad de síntesis. 
  2. Atascarte en una pregunta. Esta es muy típica: la de quedarse estancado en una que te resulta muy compleja o donde las respuestas son similares entre sí y te generan confusión e inseguridad. Lo más recomendable en estos casos es que pases a la siguiente y continúes con el examen, y una vez hayas respondido a las demás, vuelve a esa pregunta. 
  3. Subestimar la repetición. Los tipo test requieren probar múltiples veces, ensayar y practicar de forma recurrente hasta que consigas comprender cuáles son las respuestas correctas y por qué. 
  4. No probar con exámenes anteriores de la misma materia. Esto incidirá, de forma notable, en cuanto a la práctica porque el no hacerlo te impedirá familiarizarte con cómo funcionan y, además, perderás la oportunidad de saber qué preguntas han hecho en el pasado que te pueden dar pistas de cómo se enfocará al que tendrás que enfrentarte. Por eso, un tip muy aconsejable en este aspecto es que practiques exámenes de años anteriores. 
  5. No leer bien las preguntas. La comprensión lectora y la atención a las preguntas que se te plantean es algo que debes tener muy en cuenta. A veces, los nervios de enfrentarte al examen provocan que tu atención y concentración disminuyan, por eso te recomendamos que pongas el foco en la pregunta, la leas con calma y te asegures de comprender bien qué te están planteando y qué necesitas responder. El querer apurar la lectura, en este caso, te puede jugar en contra porque si no has entendido realmente la pregunta las probabilidades de que falles en la respuesta aumentan de forma considerable. 
  6. Lee las instrucciones que se te indican en el examen antes de pasar a las preguntas. Esto significa que tengas en cuenta los siguientes factores: cuánto puntúa cada una, cuánto te resta una respuesta incorrecta sobre el total de la nota, si se penalizan las preguntas que no se responden y si es así, cuánto, y el tiempo que te da el profesor para la realización del examen. 
  7. Intentar responder las preguntas que más te cuestan. Te proponemos lo contrario: empieza por las más sencillas, es decir: esas que sabes con total seguridad que conoces la respuesta. Cuando tengas esas contestadas, entonces, sí, es momento de que continúes y trates de responder las preguntas que te causan más dudas. 
  8. No repasar las respuestas. Otro error muy común es este: no hacer una relectura del examen y de las contestaciones que has seleccionado. Por eso, te recomendamos que una vez que hayas finalizado vuelvas a leer todo el examen, los enunciados de las preguntas y las respuestas que hayas seleccionado. 

 

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